miércoles, 13 de febrero de 2008

De Pal a Arinsal: Pánico en el teleférico

VIAJE A ANDORRA: 6 a 11 de febrero 2008



Cansado y aburrido de bajar una y otra vez las pistas de Cebolledo, harto de transitar un día y otro día los únicos 2 ó 3 kilómetros que tenemos abiertos en San Isidro, decidí emigrar con la familia a otro sitio buscando nuevas rutas por las que trazar líneas con mis trillados k2.

Aconsejado por un amigo, escogí Arinsal, en Andorra, como destino para el viaje en plan familiar; casi mil kilómetros hay que desplazarse para llegar allí desde mi casa. Todo un esfuerzo para alguien que odia conducir, pero el que algo quiere algo le cuesta, y las más de 10 horas al volante fueron un precio a pagar.

Tuve mucha suerte con el tiempo: por un lado, había caído una capita de nieve fresca justo la víspera, y por otro me esperaban 5 días de sol radiante. Además, con eso de que este año en todos los sitios hay poca nieve, no habría barullos de gente, ni colas, ni atascos.

El personal de la estación, hoteles, restaurantes y bares del pueblo, salvo inevitables excepciones, destaca por su profesionalidad y amabilidad con los visitantes. Saben cuidar el turismo en Andorra, de eso no hay duda.

Arinsal en sí no es nada del otro mundo, pero los cientos de cañones permiten tener muchas pistas abiertas pese a la poca nieve caída, en plan sencilla y familiar no como el jaleo que según mi amigo encontraría en las de GrandValira, la otra opción para esquiar en Andorra. El primer día las catamos todas y cada una de ellas guiados por un simpático monitor chileno y luego con los dos mayores también exploramos algún que otro fuera de pista de los pocos -para un orco salvaje como yo- disponibles.

Vallnord es el dominio que incluye Arcalis, Ordino, Arinsal y Pal. Para ir a Arcalis y a Ordino es necesario usar el coche, y dado que los casi mil kilómetros recorridos ya me habían dejado saturado de conducir, decidimos limitar nuestro campo de operaciones a Arinsal (donde nos alojábamos) y a Pal, accesible desde Arinsal vía teleférico.

Pal es la típica estación andorrana con las pistas atravesando bosques, visible desde la cota más alta de Arinsal y teóricamente a sólo 10 minutos que es lo que tarda en llegar el teleférico. El segundo día subimos al cacharro ese y ... (pincha aquí para ver texto completo)

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